viernes, 22 de agosto de 2008

La felicidad es la clave para vivir más


"La felicidad no cura, pero la felicidad protege de las enfermedades", según un estudio que será publicado el próximo mes, donde científicos holandeses concluyen que ser feliz puede asegurar la longevidad.

El profesor Ruut Veenhoven, de la Universidad Erasmo de Rotterdam, afirma que para vivir mejor, ser feliz es tan eficaz como dejar de fumar, puesto que la felicidad es susceptible de alargar la vida entre 7,5 y 10 años. Este estudio, realizado a partir de unos 30 informes de diferentes países, se suma a otras investigaciones, especialmente económicas, que intentan comprender lo que nos hace felices, y por qué las riquezas materiales no conllevan la felicidad. Se crea así un nuevo ámbito en la investigación que algunos economistas llaman "hedónico".

"Esto permite a los economistas pensar en el concepto de 'vida' en términos más complejos. Es hora de acabar con la pregunta de '¿qué compró?' y empezar por '¿vive usted bien?', escribió Bill McKibben, en un libro publicado en 2007, "Deep Economy: The Wealth of Communities and the Durable Future" ("Economía profunda: la riqueza de las comunidades y el futuro sostenible").

Según esta corriente de economistas, a partir de un poder adquisitivo de 10.000 dólares (6.700 euros) anuales, el aporte en "cantidad de felicidad" de las condiciones materiales crece mucho menos. La felicidad se nutre entonces de otras circunstancias como la amistad, la pertenencia a una comunidad, la libertad, la democracia o las instituciones equitativas y eficaces.

En el estudio de Ruut Veenhoven, publicado en el "Journal of Happiness Studies" ("Revista de los estudios sobre la felicidad"), una publicación multidisciplinar que existe desde 2000, el investigador se pregunta si el buen humor tiene un impacto en la esperanza de vida. El resultado tiene matices. En general, "la felicidad no retarda la hora de la muerte" en los enfermos, pero protege de las enfermedades a las personas que tienen buena salud. Así pues, indirectamente, un estado de ánimo feliz aumenta los años de vida.

La razón no está clara, pero una cosa es segura, explica el científico, sociólogo de formación: la gente feliz tiene tendencia a vigilar su peso y los síntomas de las enfermedades, a fumar menos y a beber menos alcohol. Normalmente son personas más dinámicas, más abiertas al mundo, confiadas, y con más relaciones sociales.

"Un estado de tristeza crónica crea una reacción del tipo 'combate o huida' ("fight or flight"), y este tipo de reacción es conocida por generar, a largo plazo, efectos negativos como una tensión arterial alta y bajas defensas inmunitarias", escribe. Las investigaciones sobre la felicidad son muy reducidas: existen actualmente muy pocos estudios sobre el impacto del medio profesional, las condiciones de la vivienda o la escolaridad.

Tampoco existe un sistema "de consejos o de asistencia para conseguir una vida mejor", como destaca Veenhoven, que concluye: "Es una sorprendente falta del mercado, dada la cantidad de gente que tiene el sentimiento de que podría ser más feliz".
AFP - 14.8.2008 15:37

miércoles, 6 de agosto de 2008

El país de Nuestros Años Felices


Nuestra privilegiada ubicación..


















En la Parada 16, calles República Argentina y Fort Wayne, del reconocido balneario uruguayo, Punta del Este, se encuentra el Residencial para la Tercera Edad "Nuestros Años Felices".

Punta del Este, sin duda uno de los íconos referenciales del Uruguay y del turismo internacional, y uno de los lugares predilectos para los inversionistas extranjeros -así como para el descanso de conocidos artistas y exponentes del mundo del espectáculo - es conocido tradicionalmente por su tranquilidad, por la belleza de sus playas naturales y su abundante vegetación, y por ser sede de importantes festivales cinematográficos y eventos internacionales. Se encuentra a140 kilómetros de Montevideo, la capital uruguaya.














Nuestras instalaciones (exterior)















Parada 16: República Argentina y Fort Wayne



















Entrada para visitantes




















Entrada residencia principal




















Anexo a la residencia principal





















Depósito de leña y parrilleros



















Terraza exterior

Nuestras instalaciones (interior)

Salas de estar





































































Dormitorios (bedrooms)





























































































































Salas para visitas (visitors rooms)





































Baños (bathrooms)




































Oficina principal y sala de monitoreo
































Jorge Bells Genta, Director, y auxiliar ayudante

















Jorge Bells Genta y "Chiquita" de Bells, Directores.
















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Nuestros Años Felices: Institución privada de carácter Social.




Entrevista a Jorge Bells Genta
Director del Residencial “Nuestros Años Felices”.

En una bella quinta que fue propiedad de una reconocida figura de la televisión argentina, Jorge Bells Genta y “Chiquita” de Bells – que ya desde muchos años atrás regentaban con éxito un residencial para la tercera edad en Minas, una ciudad cercana –hicieron su máxima apuesta a la calidad del servicio invirtiendo ahorros, desvelos y sacrificios, y sabiendo que el desafío de tantos años, comenzaba una vez más, allí.

Este caso emblemático, reconocido como ejemplo a nivel nacional e internacional, toma relevancia al estar ubicado precisamente en el lugar donde se posan todas las miradas de ese sofisticado y exigente mundo compuesto por los visitantes extranjeros del exclusivo balneario Punta del Este. Allí, a la altura de la Parada 16, en las calles República Argentina y Fort Wayne, se ubica el Residencial para la Tercera Edad “Nuestros Años Felices”, regenteado por Jorge y su esposa, más conocida como “Chiquita”. Quise conocerlos, y durante junio de este año tuve la oportunidad de estar allí, y hacer esta entrevista.

La pared principal de la oficina del residencial, detrás de los equipos que monitorean permanentemente cada habitación, está tapizada de diplomas, reconocimientos, y testimonios, de los cursos de capacitación y eventos en los cuales Jorge ha participado. Muchos años han pasado desde que fue jefe de enfermeros en el Sanatorio “Dr. Rufino Rodríguez Olascuaga”, lo cual le valió el cariño, el respeto y la consideración, de enfermos y sanos por igual. Hoy, Jorge cuenta –además de su experiencia -con un excelente equipo de profesionales médicos y enfermeras, que son un verdadero aval para cubrir las pocas horas que él y Chiquita deben dedicar al descanso.

Al recordar aquellos, sus primeros años, y respondiendo a mis preguntas sobre el por qué se le ocurrió instalar Nuestros años Felices en un enclave internacionalmente famoso por los Casinos, los restaurantes y los lugares nocturnos de diversión, con un innegable gesto de satisfacción me responde:

-“¿Y quien dijo que un residencial para ancianos debe ser un centro de reclusión apartado del mundo? -me contestó - Aquí, nuestros residentes, además de disfrutar de nuestros jardines al aire libre en los días soleados, disfrutan de la tranquilidad y la belleza de un balneario internacional, y son visitados permanentemente por sus hijos y familiares, quienes los llevan a comer, a pasear –algunos en sus yates - a disfrutar con ellos de la playa, de la pesca, de los espectáculos, y las actividades compatibles con su edad”.

-Pero ¿no te pareció arriesgado, dados los altos costos de mantenimiento, impuestos, exposición pública, etc., instalar un residencial para la tercera edad en un balneario internacional como éste?

-"En realidad, no. Siempre tuvimos claro con Chiquita que la gente que trae a sus mayores aquí, no es porque no quiera vivir con ellos, sino porque no pueden brindarles el tiempo y la atención que ellos se merecen; y porque –a su vez -ya están demasiado desvalidos como para cuidarse solos. Ellos quieren realmente que sus mayores vivan sus años más felices. Y quien puede hacerlo es feliz, sabiendo que sus seres mas queridos, también lo son..No niego que es una responsabilidad muy grande; pero teníamos que dar un paso más. Para nosotros, esta es como la culminación de un gran proyecto personal y profesional en el cual pusimos toda una vida..Y valió la pena! También han sido “nuestros años felices ”..porque es lo que nos gusta hacer".

Seguimos recorriendo las instalaciones y las respuestas iban apareciendo antes que las preguntas. Durante los fríos e inclementes días de invierno –como los que acompañaron mi visita - los residentes ven televisión y videos; cada tanto se invita a algún músico o cantante que los deleita con sus canciones preferidas; leen libros y revistas y juegan juegos de mesa; mientras los más viejitos simplemente se dejan llevar por sus recuerdos, oyendo crepitar el fuego encendido en las dos estufas a leña de la sala principal.

Afuera, los cientos de plantas, árboles y arbustos también están invernando. Sus ramas se preparan pacientemente como si fueran instrumentos listos a ejecutar –cuando broten sus flores evocando el pentagrama de Stravinsky – “La consagración de la primavera..”

-“Esto es muy bello en primavera –me confirma Jorge adivinando mi pensamiento -son cientos o miles de flores de distintas variedades y colores, que lo cubren todo. Tienes que volver en primavera para disfrutarlo realmente.”

Durante los últimos años, Jorge ha recibido tentadoras ofertas de interesados en adquirir “Nuestros Años Felices”. El es otro ejemplo de que los emprendedores en general, y los uruguayos en especial, sí saben progresar y dar ejemplos de éxito, pese a las crisis que suelen enfrentan las limitadas economías de sus países. Y más allá de las técnicas de ventas y mercadeo, un verdadero ejemplo de lo que los seres humanos pueden lograr cuando ponen convicción, dedicación, y amor, en lo que hacen.

Argenta
Junio, 2008